La secta planetaria divide las cartas natales en diurnas o nocturnas. Esta técnica helenística muestra qué planetas tienen mayor afinidad con el momento del nacimiento y cómo expresan sus cualidades.
Para identificar la secta, observa la posición del Sol respecto al horizonte. Si está sobre él, la carta es diurna; si permanece debajo, la natividad pertenece a la secta nocturna.
El Sol, Júpiter y Saturno se asocian con la secta diurna. La Luna, Venus y Marte pertenecen a la nocturna. Mercurio puede adaptarse según esté antes o después del Sol.
En una carta diurna, los planetas diurnos suelen actuar con más coherencia. Saturno puede resultar más manejable, mientras Marte, fuera de secta, podría señalar impulsos o conflictos que requieren conciencia.
En una carta nocturna, la Luna, Venus y Marte encuentran mayor afinidad. Marte puede canalizarse con fuerza constructiva, mientras Saturno fuera de secta puede mostrar obstáculos, rigidez o cargas persistentes.
La secta no reemplaza el análisis completo de la carta natal. También deben considerarse signos, casas, dignidades, aspectos y condición planetaria para construir una interpretación equilibrada y precisa.