Guía fácil y transformadora para liberar emociones retenidas y cerrar ciclos energéticos con velas blancas.
Prepara un espacio limpio y tranquilo, ventila y pon música suave para crear calma antes del rito.
Define con claridad la intención: qué emoción soltarás y qué energía deseas atraer.
Purifica el lugar con humo sagrado o campanas para liberar vibraciones estancadas.
Elige una vela blanca, mírala con respeto y conságrala con la intención de sanación.
Dispón el altar con objetos significativos que representen lo que quieres dejar atrás.
Enciende la vela, respira profundo y nombra en voz baja aquello que deseas liberar.
Visualiza la emoción saliendo como luz, observa cómo la energía se disuelve y se va.
Agradece lo aprendido, apaga o guarda la vela con respeto y siente el cierre interior.
Cuida tu energía tras el rito: silencio, agua, descanso y pequeñas prácticas de integración.