La secta divide los planetas según el día o la noche del nacimiento. Esta técnica helenística no reemplaza signos, casas ni aspectos: añade una capa para valorar cómo se expresa cada planeta.
Una carta es diurna cuando el Sol está sobre el horizonte, en cualquier casa desde la séptima hasta la duodécima. El Sol, Júpiter y Saturno forman entonces el grupo diurno.
Una carta es nocturna cuando el Sol se encuentra bajo el horizonte, entre las casas primera y sexta. La Luna, Venus y Marte pertenecen al grupo nocturno, mientras Mercurio puede variar.
Los planetas se sienten más cómodos cuando están en su propia secta. Júpiter suele ganar apoyo de día, Venus de noche y Mercurio depende de su relación con el Sol.
Marte tiende a resultar más exigente en cartas diurnas, mientras Saturno puede manifestarse con mayor dureza en cartas nocturnas. Aun así, su condición depende de toda la carta.
Para aplicar la secta, observa primero el horizonte y la posición solar. Después combina el resultado con dignidades, casas y aspectos para distinguir talentos, tensiones y áreas que requieren conciencia.